Cuando el niño ya empieza a decir sus primeras palabras, e incluso frases, es importante saberlo escuchar. De esa manera,  propiciamos que el niño se exprese verbalmente, cometa los errores comunes, como:  no guta (por no me gusta) que es una manera de ir evolucionando en el desarrollo del lenguaje

La mejor manera de ayudar a nuestros niños a desarrollar el lenguaje es hablarles, tan simple como eso. Tan importante es hablarle a los niños para expresarles nuestro amor que incluso se aconseja hacerlo desde que están en el vientre materno. Más de una madre  embarazada ha experimentado la respuesta de su bebé cuando le habla, expresada a través de una patada o un movimiento brusco. De esa forma, nuestro tono de voz lleva al niño a reconocerlo cuando nace y se convierte en  una invitación a imitarlo. Poco a poco el bebé irá reconociendo los sonidos importantes a su alrededor, la voz de la madre, del padre, hermanos, abuelos, quien lo cuida. Son voces que aprecia.

Cuando el bebé empiece a balbucear, respóndele a ese inicio de comunicación, establece una conversación amorosa y seguramente tu bebé responderá con jolgorio. Y recuerda que el bebé también se comunica con risas, llantos, pataletas, etc. Y desde muy temprano sabe que lo entienden. El bebé nace con la capacidad lingüística que le permitirá desarrollar el lenguaje.  La comunicación no verbal es el primer paso para el desarrollo del lenguaje esperado y esas habilidades se desarrollan mejor cuando el niño está expuesto a un mundo con imágenes y sonidos, en un entorno social y lingüístico enriquecedor con un ambiente familiar amoroso que le hable, lo tome en cuenta.

A medida que el bebé va creciendo la madre cuando está con él, debe nombrarle las cosas y actividades que realiza, toma tu biberón, vamos a cambiarte el pañal, te pondré esta camisa nueva, de esa manera el bebé se irá dando cuenta que cada cosa tiene su nombre , así va  entendiendo las palabras.

Cuando el niño ya empieza a decir sus primeras palabras, e incluso frases, es importante saberlo escuchar. De esa manera,  propiciamos que el niño se exprese verbalmente, cometa los errores comunes, como:  no guta (por no me gusta) que es una manera de ir evolucionando en el desarrollo del lenguaje. No lo corrijas directamente, repite la frase correcta para que el niño vaya escuchando, procesando y finalmente adquiera la pronunciación adecuada. El habla se inicia, generalmente y con algunas variables, entre los 15 y 18 meses, cuando el niño ha alcanzado el desarrollo de sus  estructuras neurofisiológicas y ha tenido el entorno adecuado.

La mejor manera de favorecer el desarrollo del habla es crear las condiciones para un ambiente lingüístico alrededor que le sirva de ejemplo al niño, para ello:

  1. Habla con tu hijo, en cada momento y cada ocasión. Describe lo que haces y lo que él hace. Pregunta dónde, cuándo, por qué. Observa con atención aquello que al niño le llama la atención y construye escenas y comentarios sobre eso, para animar al niño. Tu  manera de expresarte debe ser siempre simple, concreta, sin lenguaje artificial ni elaborado.  
  2. Juega con tu niño con actividades que impliquen expresarse verbalmente, empezando con onomatopeyas: cómo hace la vaca, cómo hace el gato, etc. También, adivina dónde está papá, dónde está mamá, luego el turno de él, puedes jugar a contar las estrellas, los árboles, etc. Señalar, los objetos de la casa, la cocina y preguntar para qué se usa, etc.
  3. Lean cuentos juntos, al comienzo puedes utilizar un cuento de imágenes, cuéntale lo que en las escenas se ve y luego  permítele narrar la escena. Más adelante, léele cuentos que tengan imágenes y proponle después que lea el cuento, seguramente narrará lo que ve. Así,  va desarrollando su lenguaje y se va preparando para la futura lectura.
  4. Usa poesías, conseguirás poesías pequeñas y sencillas al comienzo, recítalas para él y luego enséñalo a memorizarla. Es un estupendo ejercicio que lo ayudará a fijar ciertas estructuras del lenguaje
  5. Canten juntos. El canto es también una muy buena manera de fijar expresiones, mejorar pronunciación  y adquirir estructuras lingüísticas. El canto además propicia la alegría.
  6. Usa abundantes gestos, ellos refuerzan nuestra información y facilita la comprensión. Señala cuando haya que mostrarle algo, pon cara triste cuando  algo triste ocurra o sonríe cuando algo agradable se presente. El gesto también comunica.

El lenguaje aparece en casi todos los actos de la vida, por eso es sencillo aprender a trabajarlo con los niños. Cualquier evento es una oportunidad para que el niño se vaya apropiando de él y disfrute el mágico mundo de las palabras.