Hipócrates de Cos, el padre de la medicina, hace 25 siglos expresó: ¡Que la comida sea tu alimento y el alimento, tu medicina! Eso nos lleva a pensar que nuestra manera de alimentarnos tiene un impacto decisivo en nuestra salud

Una sana alimentación que nos dé los elementos necesarios para llevar una vida sana y buena salud debe ser equilibrada y brindarnos los nutrientes que nuestro organismo necesita.

Los problemas de la alimentación actual se originan en parte al exceso de productos procesados y aditivos químicos añadidos que poco a poco afectan el buen funcionamiento de nuestros órganos digestivos, sistema endocrino, circulatorio, por nombrar algunos, además de la aparición de alergias, en muchos casos. 

Seamos vigilantes con el azúcar y la sal añadidos en gran parte de los productos industrializados. Asimismo, nuestra alimentación hoy en día tiene mucho que ver con la influencia de los medios de comunicación, con frecuencia compramos un producto porque la propaganda nos gustó, sin verificar que ese alimento sea el más idóneo para nuestra salud. Si cuando vamos al supermercado nos dedicamos a ver las etiquetas nutricionales de lo que compramos, nos llevaremos grandes sorpresas al ver la cantidad de químicos que llevan hoy en día los productos industrializados. La alimentación ideal es, sin duda, aquella rica en alimentos frescos, no contaminados, no procesados.

En los últimos años han crecido las investigaciones sobre las alteraciones del aparato digestivo y el autismo, por lo tanto, el estudio de la flora intestinal ha ocupado un puesto relevante

Si bien lo expuesto se refiere a la alimentación de cualquier persona sana es muy importante tener claro que una alimentación inadecuada al organismo puede generar diferentes dificultades, las más marcadas son los problemas digestivos, que en la población con trastornos del espectro autista (TEA) son mayores. Estos niños presentan desde muy temprana edad un sistema gastrointestinal inmaduro y débil. Por lo cual, en los últimos años han crecido las investigaciones sobre las alteraciones del aparato digestivo y el autismo, por lo tanto, el estudio de la flora intestinal ha ocupado un puesto relevante. 

La calidad de nuestra flora (microbiota) intestinal es clave para el procesamiento de los nutrientes. Las alteraciones de la flora inciden directamente en la salud digestiva y su relación con aspectos conductuales e incluso cerebrales.

De una manera muy resumida, podemos decir que la relación existente entre microbiota y TEA se explica por la línea cerebro-intestino-microbioma. Es una vía bidireccional entre el cerebro y el intestino, afectando el intestino directamente al cerebro mediante la producción de toxinas en la microbiota, que pasan al torrente sanguíneo a través de lo que se conoce como un intestino permeable.

En estos casos es importante buscar las vías para un tratamiento que permita corregir los desequilibrios de la microbiota, lo que en principio produce una importante mejoría en el comportamiento de pacientes dentro del TEA. Numerosas investigaciones podemos conseguir, al respecto, en textos especializados como en la red donde se señala la importancia de una dieta específica que debe seguirse rigurosamente. En este caso, el día a día en la preparación de la comida debemos tener en cuenta que no debe consumirse ningún TACC (Trigo, avena, centeno, cebada), ni leche de vaca, ni soya, ni aditivos químicos, ni alimentos OMG (Organismo modificado genéticamente), ni azúcar, ni grasas hidrogenadas. Parece difícil porque culturalmente comemos pan, dulces, cereal con leche, etc. Es cuestión de hacer un cambio radical en la dieta del niño y los resultados a favor de él serán la recompensa.

Entonces, ¿qué alimentos son aconsejables? Los alimentos llamados “biológicos”, los cuales son productos sin pesticidas, abonos, conservantes, colorantes, saborizantes y no están modificados genéticamente. La alimentación debe tener proteínas, grasa y carbohidratos.

En el área de proteínas están carnes de pollo, pato, conejo, cerdo, cordero, animales de caza. Los pescados, huevos, jamones garantizados sin gluten. Leche de coco o almendra, así como lo granos como lentejas, guandú, frijoles.

En la sección de grasas tenemos aguacate, aceites recomendados, para eventualmente freír algo, son oliva, girasol, coco, así como las grasas de las proteínas consumidas.

Varias frutas contienen carbohidratos como el coco, la pera, entre otras. Tenemos también como fuente de carbohidratos el zapallo, zanahoria, remolacha, plátano, aguacate;  los granos como fríjoles, lentejas, guandú también son ricos en carbohidratos, los tubérculos tales como yuca, otoe, camote

La lista de carbohidratos: varias frutas contienen carbohidratos como el coco, la pera, entre otras. Tenemos también como fuente de carbohidratos el zapallo, zanahoria, remolacha, plátano, aguacate;  los granos como fríjoles, lentejas, guandú también son ricos en carbohidratos, los tubérculos tales como yuca, otoe, camote. También tenemos la quinoa, chía y amaranto.

La lista de productos sanos que podemos utilizar en la alimentación de personas en el marco del TEA es bastante más amplia, lo que aquí te proporcionamos es una breve idea de lo que puede haber.

Te preguntarás cómo haces un pan o un dulce con estos ingredientes, pues seguramente consigues en el supermercado harinas de yuca, otoe, papa, así como de granos. Igualmente, puedes prepararlas, ya que su elaboración no es nada complicado.

Una alimentación de este tipo sin duda mejora los problemas intestinales asociados a la permiabilidad intestinal, reduciendo la entrada de alimentos no digeridos al torrente sanguíneo, que son la causa de estos trastornos y eleva la entrada de micronutrientes necesarios para el mejor funcionamiento del organismo y del cerebro.

Existen suficientes casos que avalan esta alimentación en el caso de personas con TEA, no los suficientes para tener el apoyo absoluto de la comunidad científica. Sin embargo, sugerimos revisar dos —de muchos— testimonios de madres que al cambiar la dieta de sus hijos lograron cambios sorprendentes mejorando e incluso curando los síntomas  asociados al autismo.

http://rescatandoamihijodelautismo.blogspot.com/2009/08/intestino-permeable.html

https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/como-cure-el-autismo-de-mi-hija-cocinando-nid2130709

Con estos testimonios avalamos la frase de Hipócrates que abrió este artículo: ¡Que la comida sea tu alimento y el alimento, tu medicina!